El cubano Dayron Robles, campeón olímpico y plusmarquista mundial de 110 metros con vallas, y su principal rival, el chino Liu Xiang, se han citado en los Mundiales de Doha para dirimir la distancia de 60 metros, informó EFE.
El destino ha querido que los dos mejores vallistas del mundo no hayan podido enfrentarse en un campeonato desde la final de los Mundiales al aire libre de Osaka 2007, donde Liu logró el título que le faltaba, pues ya tenía el olímpico y el récord mundial, y un joven Robles se quedó a las puertas del podio con 20 años.
Aquel 31 de agosto, en el tórrido clima de Osaka, Liu Xiang logró con una marca de 12.95 su penúltimo gran éxito y el postrero al aire libre. Le secundó, con 12.99, el estadounidense Terrence Trammell que, en posesión de la mejor marca de este año (7.41), amenaza con terciar también ahora en la contienda.
El año 2008 empezó bien para Liu, pero acabó de la peor manera posible. Conquistó en Valencia el título mundial en pista cubierta y alcanzó la campaña veraniega con rango de campeón olímpico (Atenas 2004) y plusmarquista mundial (12.88), pero Dayron Robles, que cometió un curioso fallo en Valencia, le suplantó después en ambos títulos.
Liu acudió a los Mundiales en sala de Valencia 2008 sin haber competido una sola vez durante el invierno, y el sorteo le otorgó un ilustre vecino de calle en la primera ronda: el propio Dayron Robles, que venía pisándole ya los talones.
El chino realizó tan impetuosa salida (105 milésimas) que el cubano interpretó que había sido nula y se quedó en los tacos esperando un segundo disparo de anulación que nunca sonó. Cuando quiso arrancar no hubo modo de reducir la ventaja de sus rivales. Terminó séptimo y último. Quince días antes le había pasado algo parecido en París.
La ceremonia de premiación de los 60 metros vallas tuvo anécdota. Liu escuchó con respeto la interpretación, en su honor, del himno de Chile, que el encargado pinchó en lugar del chino, adyacente al chileno en el orden alfabético.
Robles, que había sido el patrón de las vallas durante todo el invierno, prolongó al aire libre su hegemonía. El propio Liu auguró que si lograba trasladar a los 110 su marca de 60 metros vallas (7.33), le quitaría el récord mundial.
Así fue. El 12 de junio, en Ostrava, el antillano corrió en 12.87 y le arrebató el récord mundial por una centésima.
La rivalidad entre ambos había alcanzado su máxima cota en vísperas de los Juegos Olímpicos de Pekín, pero el gran duelo también se vio frustrado. La responsabilidad de cargar con las ilusiones de 1.400 millones de chinos socavó la resistencia física de Liu.
El 18 de agosto, la gran esperanza china de conseguir una medalla de oro en atletismo abandonó sin competir la sexta serie de 110 metros vallas, víctima de una lesión. Su retirada de la pista, cojeando y con lágrimas en los ojos, fue un drama para el país anfitrión de los Juegos.
Tres días después, en la final de 110 metros vallas, Dayron Robles se ciñó la corona sin oposición. Fue el único de los ocho que bajó de 13 segundos (12.93) y obtuvo una sólida ventaja sobre los dos David estadounidenses: 24 centésimas sobre Payne y 25 sobre Oliver.
En 2009 tampoco hubo ocasión para un enfrentamiento Robles-Liu. El chino estaba convaleciente de sus lesiones y, aunque en noviembre se proclamó campeón de Asia, el primer título tras su reaparición, no participó en la campaña veraniega.
Tampoco fue un gran año para Robles, que vivió en los Mundiales de Berlín una experiencia parecida. Tras derribar las tres primeras vallas, tuvo que abandonar su carrera de semifinales por una lesión en la pierna izquierda.
Sin los dos grandes, la final arrojó un campeón inesperado, Ryan Brathwaite, de Barbados, que con una marca de 13.14 precedió a los estadounidenses Terrence Trammell y David Payne, plata y bronce con idéntico registro de 13.15.







