El diputado opositor Raul Jungmann hizo entrega este miércoles en la Presidencia brasileña de una carta en la que disidentes cubanos solicitan al jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, que abogue por la libertad de los presos políticos de la Isla, reportó EFE.
Jungmann explicó que se trata de una carta que los opositores al gobierno de los Castro intentaron entregar a Lula en vísperas de la visita que hizo a Cuba en febrero y que, por razones que se desconocen, no llegó a sus manos.
"El presidente dijo que no sabía nada, que no había recibido ningún papel y que cuando recibiese alguna cosa tomaría las debidas providencias. Entonces, le entregamos esta carta para que interceda en favor de los derechos humanos y de los prisioneros políticos en Cuba", declaró el legislador, del Partido Popular Socialista.
El político también reiteró sus críticas a Lula por la comparación que éste hizo de los presos políticos cubanos con los delincuentes en las cárceles brasileñas.
"Cuando comparó a los delincuentes comunes, niveló a los presos políticos con secuestradores, asesinos y violadores", declaró el diputado, quien recordó que la candidata respaldada por Lula para las elecciones de octubre próximo, Dilma Rousseff, estuvo presa durante la dictadura y sufrió severas torturas, "como pasa en Cuba", apuntó.
En una entrevista con una agencia de noticias estadounidense, Lula pidió "respeto" para la justicia y el gobierno cubanos, y afirmó que "la huelga de hambre no puede ser un pretexto de los derechos humanos para liberar a las personas".
En ese mismo marco, agregó: "Imaginen si todos los delincuentes presos en Sao Paulo hicieran un ayuno para pedir su liberación".
Esa comparación repercutió este miércoles en el Congreso, donde el propio Jungmann propuso aprobar una moción de censura por la falta de libertades en Cuba, que fue vetada por la mayoría oficialista.
"Es lamentable que la base (parlamentaria) del Gobierno se niegue a ver las flagrantes violaciones de los derechos humanos en Cuba, como si no bastase con las tan desastradas declaraciones del presidente Lula", declaró.
La divulgación de las palabras del presidente coincidió con un nuevo pedido de la disidencia cubana para que el mandatario interceda ante el gobierno de Raúl Castro en favor de los presos políticos y, en especial, del periodista independiente Guillermo Fariñas, quien lleva 15 días en huelga de hambre y sed.
El recién creado Comité pro Libertad de los Prisioneros Políticos Cubanos Orlando Zapata Tamayo hizo el pedido a través de una carta, que no fue recibida en la embajada brasileña en La Habana por "falta de firmas".
Algo parecido ocurrió durante una visita que Lula hizo a Cuba hace quince días y que coincidió con la muerte, tras una huelga de hambre de 86 días, del disidente Orlando Zapata Tamayo, por quien también se le había pedido al líder brasileño que mediase.
Aunque después lamentó el deceso de Zapata Tamayo, el presidente brasileño negó que hubiese recibido ningún pedido de la oposición y mantuvo silencio ante Raúl Castro cuando éste dijo que el disidente no era más que un "delincuente común" y culpó de su muerte a Estados Unidos.







