Los médicos que atienden al ex prisionero político cubano Ariel Sigler en el Hospital Jackson Memorial, de Miami, dijeron este jueves que los daños en su columna vertebral pueden derivarse de la falta de atención médica durante su encarcelamiento, informó EFE.
Los doctores Alberto Ramos y Orlando Rodríguez informaron que lo han sometido a exámenes preliminares desde que ingresó el miércoles a ese centro médico.
"Ariel posiblemente tiene algún daño en la estructura columna-espinal y un proceso de polineuropatía como se había dicho previamente", precisó Ramos en una conferencia de prensa.
Rodríguez dijo que "la falta de atención médica lo pudo haber llevado a un estado de deterioro físico".
Sigler, que llegó a Estados Unidos el miércoles y está parapléjico, será sometido a más análisis para determinar qué otros padecimientos sufre tras pasar siete años en las cárceles de la Isla sin recibir el tratamiento médico adecuado.
Entre los primeros cuidados que ha recibido se incluye el suministro de altas dosis de proteína para ayudarle a fortalecer los músculos.
"Es un cambio tan grande, es como salir de la oscuridad para la claridad. Prácticamente entré a la vida", declaró Sigler, que este jueves mostraba un mejor semblante que cuando llegó a Miami.
El disidente cubano, que sólo pesa 53 kilos, mostró sus delgadas piernas a su llegada a Miami, como prueba de "hasta dónde llega la dictadura de los hermanos (Fidel y Raúl Castro), hasta donde llevan estos asesinos a un hombre", dijo.
En la rueda de prensa en el hosptal, Sigler informó que a su esposa, Noelia Pedraza, ya se le otorgó una visa para que viaje a Estados Unidos, pero está a la espera del permiso de salida que conceden las autoridades cubanas.
"Mi esposa está haciendo todo lo posible para estar acá conmigo", dijo el ex prisionero político.
Sigler, de 47 años y quien era boxeador aficionado, además de profesor de educación física, fue excarcelado en junio pasado con una licencia extrapenal por su precario estado de salud. Formaba parte del grupo de 75 disidentes enviados a prisión durante la ola represiva de 2003.
Junto a él fue condenado su hermano Guido, quien continúa en la cárcel.

blanca nuñez
dijo:
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es una verguenza mantener a sigler detenido hasta el final es una verguenza y la muestra más elocuente de la crueldad del régimen, ¿dónde está la ética formulada al inicio de no torturar a los enemigos, qué hubiese pasado con ellos si no hubiesen presionado las damas de blanco, la iglesia y la comunidad internacional, ya no puedo creer en ellos |






